A solas al huerto yo voy Cuando duerme aún la floresta, Y en quietud y paz con Jesús estoy Oyendo absorto allí su voz. Él conmigo está; puedo oír su voz Y que suyo, dice, seré; Y el encanto que hallo en Él allí Con nadie tener podré. Tan dulce es la voz del Señor Que las aves guardan silencio, Y tan sólo se oye esa voz de amor Que inmensa paz al alma da. Con Él encantado yo estoy, Aunque entorno lleguen las sombras, Mas me ordena ir, que a escuchar yo voy Su voz doquier la pena esté. -----ٴتاڭىر يەم، سەن مەنىڭ ۔ باعۋشىم! Élet van Tebenned Our God, Our Help In Ages Past Hosanna, gloire au Seigneur Na svadbu sa ponáhľajme msẖ hạsmḥ نحن إخوة Me życie było Bože, tvojej velebnosti Шанс
Song not available - connect to internet to try again?