La cuna de paja nos vierte gran luz;
Estrellas lejanas del cielo al mirar,
Se inclinan gozosas su lumbre a prestar.
Cercados de luz y de gran resplandor,
Acuden aprisa buscando a Jesús,
Nacido en pesebre del mundo la luz.
Mas no llora el Niño, pues es puro amor;
¡Oh vélanos, Cristo Jesús sin cesar!
Y así bien felices siempre hemos de estar.