La vida es cual tierna - Y efímera flor; Del sol, a la tarde, - La agosta el ardor. Antes que se mustie - La debes llevar Cual ofrenda grada - De Dios al altar. Sí; desde la infancia - Hasta la vejez, Se pasan los años - Con gran rapidez; Y llega la muerte - Sin verla venir, ¿Y el alma? ¡Quién sabe - Adónde ha de ir! No esperes, no esperes - A tu última edad, Conságrate joven - Al Dios de verdad; Pues pasando el tiempo - Lejos del Señor, Se entibia, se apaga - El más vivo amor. Incierta es la hora - De tu incierto fin; Y ¡ay de aquel que tema - Del juicio el clarín! Reflexiona, hombre, - Qué de ti va a ser... O eterna desdicha, - O eterno placer. -----msẖ rạḥ tkẖlṣ ạlạ̉gẖạny Potôčik náš milý Tompo o! Tsy takatry ny saiko Janaryma anyqtap zer sal aspan kózimen mạtʿlmtsẖ ạ̉ʿysẖ wạnạ kẖạyf La voz del Evangelio mạ ạ̉ʿjb ạlnʿmẗ kyf ạ̉nsy̱ lạ tkẖrj klmẗ rdyẗ yé sū de míng hé róng yào de jiàn zhèng
Song not available - connect to internet to try again?