Libertad, libertad, ¡oh qué buena! Es aquella que da el Salvador. Libertad a las almas perdidas, Libertad de la condenación. Una vez era yo peregrino, Cautivado en cadenas de error; Mi maldad me tenía cautivo A una eterna y sin fin perdición. -----Sokin Kecha nʿmẗ ạlạ̹lh ربى وعودك سور لحياتي حينئذ امتلأ فمنا فرحا Uitstap: Sweef soos 'n arend Славь душа Господа كيف تلحن - الجزء الأول При Исуса ела Ce folos de viaţa ta pribeagă ạ̉nạ ṣạbr lyk
Song not available - connect to internet to try again?