Ya ves, Señor, que soy un peregrino Necesitado que ando por la tierra; Enséñame el camino de mi patria Y pnme con tus manos en las sendas. Tan sólo tú, Señor, salvarme puedes De los continuos riesgos en que yo ando; Y salvarásme tú, porque tú eres El Salvador de quien mi bien aguardo. Muéstrame tus caminos siempre rectos, Enséñame tus reglas y mandatos, Instrúyeme en tu ley, y que ella sola Mi voluntad encamine y mis pasos. La ley de Dios es pura y sin mancilla, De todos puede convertir las almas, Su testimonio es fiel, y hasta a los niños Su ciencia da tan alta y soberana. Son tan seguras, Señor, tus palabras, Tan invariables son y duraderas Como los cielos que, por su constancia, Nos dan ejemplo de su gran firmeza. -----Арслан ба Хурга 人生好虚空 Radosťou dnes Cirkev spieva, nebo plesom sa rozlieha Roi des Rois, Eternel mon Dieu ạ̉yhạ ạlạ̹lh ạlklmẗ ٴاربىر ادامزات hlmy mʿy yạ ʿrwsty mn lbnạn Wdzięczny, rozkoszny Syjonie قديش صار لى ناطره Биз гьордюклеримизи ве ишиттиклеримизи
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