Desechemos pueriles temores, Olvidemos antiguo terror. Recorred la carrera celeste, Revestidos de noble valor. En verdad es estrecho el camino, Y muy débil y flaco el mortal; Mas se olvida que el Dios poderoso Da a sus santos poder perennal. ¡Oh, mi Dios! El poder infinito Siempre dura constante en tu ser, Mientras ves a millares los siglos Su carrera sin fin recorrer. En tu fuente que nunca se agota Nuestras almas su fe beberán, Mientras, ¡ay!, los que en sí sólo fían, Agostados, sin fe, morirán. Como el ave veloz subiremos Y en tu trono te habremos de ver; Con las alas de amor, sin cansancio, El camino podremos correr. -----Succeda quel che succeda hwdẖạ mạ ạ̉ḥsn معتنين بأمور حسنة تازالاپ مەنى ارىلتتىڭ مۇلدە كۇنادان Sen Rabbim haqiqat sari Otázku zúfalú Xunner, dunner Nagyobb Ő Xudoning qoʻlida Seeng-bile men chugaalazhyin
Song not available - connect to internet to try again?