Libertad, libertad, ¡oh qué buena! Es aquella que da el Salvador. Libertad a las almas perdidas, Libertad de la condenación. Una vez era yo peregrino, Cautivado en cadenas de error; Mi maldad me tenía cautivo A una eterna y sin fin perdición. -----I KORINTIANA 2 / 2 Habita en mí, Señor Mä silmät luon ylös wlạ bnkẖạf mn ạllyạly Закон O, imię najzacniejsze Теселли Еден مبدع الأكوان Ти найкраща зірка в небесах 要把真理传清楚
Song not available - connect to internet to try again?